Una de las novedades en A Gran Bikedada 2026 fue el tramo aventura: una peculiar subida de cinco “peldaños” al alto de Monte Espiño. Por sus características y dureza, no había otra forma de subir que no fuese pedaleando hasta donde se pudiese y acabar de remontar el resto de cada peldaño empujando la bicicleta.

Minorías
Subirlo todo en bici sólo está al alcance de unos privilegiados, de una minoría, y minoría fue a la que se enfrentó a este tramo opcional en el recorrido: menos del 5% de los participantes. Nos parece un porcentaje razonable, porque era para minorías, ya fuese por fuerza o por atrevimiento. En total, subieron 25 hombres y una mujer (Eva Ortega, Team VBikes).

No me preguntes cómo, pregúntame si he subido. Esa es la única cuestión, porque se trataba de subir, sin importar el cómo. En eso radicaba la aventura, en superar como fuese un obstáculo difícil y muy singular, al mismo tiempo, en el camino hacia la meta.

Una vez arriba, no habrá otra cuestión más relevante que el hecho de haber llegado a la cima. Todo lo demás serán instrumentos y estrategías empleadas para alcanzar ese objetivo parcial, porque después quedaban otros treinta y tanto kilómetros a meta.

Por eso cuando veas esas imágines de participantes empujando la bicicleta en los tramos más exigentes, después de haber dejado atrás todos los puertos del recorrido y más de 70 kilómetros, debes valorarlas en la medida que corresponde, porque difícilmente hay otra manera de subir este obstáculo.

A todos los que subieron, sin importar cómo lo subieron, nuestro sincero reconocimiento. Y a todos los participantes, en general, de nuevo muchas gracias.

Lo importante en A Gran Bikedada es que cada uno encuentre su reto particular, que puede ser incluso disfrutar de la compañía sobre la bicicleta como mayor objetivo.




